
La novela (al margen de ser, sin pretenderlo, un documento de la época -la Barcelona de la posguerra-) es, sobre todo, una consideración sobre la muerte y los mecanismos de la memoria, en tanto éstos siempre ofrecen una visión engañosa del pasado: la memoria, esencialmente creadora, una veces realza, otras oculta, partes de ese pasado. No recordamos una cosa dos veces del mismo modo, dado que la suma tiempo + hombre es distinta cada vez.
"Pero, vivía. No había vuelto al médico. A ella, después de verla unas veces, dejó de ir a esperarla a la Academia. Sumido en el cauce polvoriento, en la salvadora lobotomía del trabajo, sus contornos mentales se oscurecieron y dejó de pensar en su muerte. Despojado de esa idea, se encontró convertido en un estúpido."

"Pero, vivía. No había vuelto al médico. A ella, después de verla unas veces, dejó de ir a esperarla a la Academia. Sumido en el cauce polvoriento, en la salvadora lobotomía del trabajo, sus contornos mentales se oscurecieron y dejó de pensar en su muerte. Despojado de esa idea, se encontró convertido en un estúpido."
