dissabte, 26 de juny de 2010

Miamor.doc

Todo aquello que te preguntas merodea alrededor de un sentimiento. Los celos. Puedes hacer lo que quieras, o hurgar en el pasado cuanto gustes, porque éste ya no volverá. El presente es tuyo. Puedes hacer lo que desees de verdad. Yo también puedo. Qué delicadeza poderlo hacer. Qué secreto más sabio. Celos no se pluraliza: es celo. Es cuidado, diligencia, o el esmero que pone alguien en hacer algo. No me sirve la definición. Recelo de alguien, de que cualquier afecto o bien que disfrute o pretenda llegue a ser alcanzado por otro. Esto se acerca más. Pero sólo es una definición. Es el alma lo que importa y te lo dije hace años. Te dije:
-¿Sabes que no me importan los cuerpos?
-No te entiendo.
-Sí. Lo que deseo es un alma.
Idea trasnochada. Desechable. ¿Qué es un alma? El fondo de un pozo y su superficie. El resto del recorrido no importa. Un alma a estas horas, con tanto coñac encima. Un alma que me llame por teléfono. Qué risa.